martes, 24 de septiembre de 2013

Cómo triunfar en una primera cita gay

Triunfar en tu primera cita gay es muy fácil. Vete seguro de ti mismo y divertido. Sé tú mismo.

Me hace mucha gracia que penséis que yo tengo la fórmula de la Coca-cola. Pues sí, la tengo. Y ahora mismo os la voy a contar. 
Me voy a referir en todo momento a esas citas donde las mariposas se nos posan en el estomago y nos ponemos nerviosos sin saber que ponernos. Sin saber cual es el sitio perfecto para quedar y tartamudeando al hablar por teléfono con él. Esas citas maravillosas y llenas de encanto. En ningún momento me refiero a las citas express de un polvo y adiós.
Para empezar, cuando cuelgues el teléfono después de hablar con él, grita. Desahógate. ¡Por fín una cita!.
Ponte a Madonna, Lady Gaga o Beyonce y baila sin parar. Saca esa alegría que tienes por dentro. Mírate en el espejo y sonríe. 
Yo soy de los que prefiero no contar nada a mis amigos hasta después de la cita. Me guardo esa energía para llegar hasta la cita con las ilusiones de que algo bonito va a pasar. Ojo, no quiero ser ahora un cortarrollos pero pensad que a lo mejor no hay feeling, no te gusta o no le gustas. Y no pasa nada ¿ok? NADA. No se hunde el mundo. Hay muchos hombres y citas esperándote.


Con la música de fondo y sin parar de bailar de alegría elige la ropa que te vas a poner (asegúrate que las cortinas las tienes cerradas. Es la típica escena donde hacemos el ridículo porque la vecina nos ve)
Cuidado que os veo .... nada de vestirte como para una boda. Esa frase que habréis oído millones de veces...arreglado pero informal. Pues eso. Que no parezca que has estado una hora preparándote. Algo muy socorrido es una camisa blanca con un vaquero desgastado viejo y unas zapatillas de deporte también algo viejas. 
Se acerca el momento. Tu chico está en la cafetería esperándote. Seguro que habéis cometido el error de quedar en el barrio gay ¿verdad?. MAL. Llévale a un sitio bonito, agradable, donde se pueda hablar pero que no haya competencia a tu alrededor. Apártalo del mundo gay.
Cuando le veas por primera vez, dedícale una sonrisa. Imagínate que estás en una película y la música te acompaña mientras tu sonrisa y tú os acercáis a cámara lenta hacia donde está él.
¿Y si no ha llegado todavía? no pasa nada, le regalas la sonrisa igualmente y te levantas para recibirle.
Os podéis dar la mano o dos besos. Depende de cada uno.
Y ahora al grano..... No seas demasiado tímido y estés sin hablar. Y no seas el típico charlatán que no para de hablar de sí mismo.
Compórtate de manera natural. No quieras hacer ni decir cosas para sorprenderle. SÉ TÚ MISMO.
Hay una cosa en la que siempre creo y es que si algo está destinado a que suceda, da igual lo que hagas que pasará. Por eso relájate y no estés continuamente analizando la situación. Disfruta.
Saca el tema del cine. Siempre habrá alguna película que los dos queréis ver y es una buena oportunidad para una segunda cita. En ese momento no le digas nada, espérate al final.
Siempre escúchale muy atento y con una sonrisa. Mírale a los ojos todo el rato porque en sus ojos está la respuesta a muchas de tus preguntas. Es el camino directo a su alma.
Y por último, si el chico os ha gustado, es el momento de retomar en la despedida el tema del cine y decirle que te llame por si quiere ir contigo a ver esa película de la que habéis hablado. Que sea él el que tenga que mover ficha. Tú lo único que tienes que hacer es irte a casa contento por haber pasado un rato muy agradable.
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